martes, 16 de agosto de 2016

148 razones

1- La ternura de tu expresión.
2- El marrón profundo de tus ojos.
3- El delineador que profundiza aún más tu mirada.
4- La tez morena contrastando con la blancura de tus dientes.
5- La camiseta ancha que deja ver algunas de tus curvas de vértigo. Esas serían mi trayecto favorito para volver a casa. O para adentrarme en la locura.
6- Los pantalones cortos que dejan a la vista tus fuertes y definidas piernas. Si corrieran por mí, te aseguro cariño, que me dejaría atrapar pronto.
7- El movimiento de tu ondulado pelo cuando corres de un lado hacia otro, acalorada y veloz.
8- Tu voz aguda que lejos de desentonar con tu grácil cuerpo te hace parecer aún más dulce.
9- Tus dedos finos y largos, envidiados y deseados por cualquier aspirante a pianista.
10- Porque me haces actuar de la manera más tonta y torpe, casi estúpida y loca, sólo por llamar tu atención.
11- Porque sería capaz de saltar la muralla china para abrazarte y hacerte ver que todo estará mejor cuando tu expresión cambia a triste. Tu espíritu alegre no se rompe ni amarga durante mucho tiempo.
12- Porque siempre odie las sevillanas hasta que te vi bailarlas en apenas un metro cuadrado. 
13- No me enfadaría si me despertasen el sonido de tus palmas, ni siquiera en la oscura madrugada ni en la siesta más necesitada.
14- Por el tacto suave y celestial de tus manos sobre las mías.
15- Por el apretón fuerte y delicado de tus dedos sobre mi palma.
16- El brillo de tus ojos cuando mi escasa racionalidad no me ha dado para alejarme de ti.
17- Porque haces que deseé cada nuevo día y cada hora es una menos para verte.
18- Porque eres diferente.
19- Te escribo para pensarte.
20- Te pienso sin querer.
21- Me duermo con tus ojos en lo más profundo de mi mente.
22- Eres mi tema preferido de conversación.
23- Me vuelves loca desde la primera vez que nuestras miradas se cruzaron. No es obsesión. No es atracción. No es amor. Es algo diferente que está por encima de todo eso.
24- Me asustas.
25- Me fascinas.
26- No puedo evitar mirarte y que todo desaparezca alrededor.
27- Porque me voy a esforzar en darle la vuelta a la tortilla familiar. 

     Hay tantas y tantas razones por la que pensarte que en ocasiones hasta me abruman, pero si tuviera que quedarme sólo con una sería con el baile de luces y brillos que ofrecen tus ojos y tu sonrisa, esa es la auténtica clave. Todas las fuerzas se escapan de mi cuerpo cuando atrapas las tantas miradas que van dirigidas sólo a ti y no puedo evitar envidiar a toda la gente que tiene el privilegio de disfrutar de tu presencia con frecuencia.
    Tú no lo sabes, ni siquiera lo imaginas (¡¿cómo vas a imaginarlo?!) pero lo he estado pensando, analizando cada detalle que conozco de ti, esa expresión triste cuando hablas de ciertos temas y he llegado a la absurda conclusión de que estaría dispuesta a hacer cualquier cosa que necesitases. ¿La razón? La número 18.
     Como esta situación va a ser demasiado efímera voy a aprovecharla de la mejor manera que pueda, sin dejar nada en el tintero y poner (casi) toda la carne en el asador. No se puede ganar una partida en la que la puntuación está puesta de antemano.

      Cada segundo son 148 razones más que añadir a esta modesta lista.
     148- Hay tantas razones en tan poco tiempo que no me vale con una sola entrada, un solo teclado ni una sola vida.



     Gracias a todos los que habéis hecho posible las más de 4.000 visitas de un blog que comenzó como un mero trabajo de clase. Yo no escribiría si vosotros no me leyerais, es por eso que os lo debo todo y lo sois todo. Os quiero familia y os estaré eternamente agradecida. Vayamos a por otras 4.000 más.


    Goat




domingo, 24 de julio de 2016

Hoy he vuelto a soñar con sus ojos.

Hoy he vuelto a soñar con sus ojos
y me han hablado
sin decirme una palabra.

Hoy he vuelto a soñar con sus ojos,
ET sonaba de fondo
Pero yo no oía nada.

Su cielo se ha abierto paso en mi subconsciente y, de nuevo, me he levantado alegre. No estoy segura de cuantas veces van ya pero mi pecho se llena de felicidad al ver su mar y ahogarme perdidamente en él. La he visto perderse en mi mirada, la he sentido mía a pesar la distancia que se interponía.
Como si se tratase de una pesada broma del destino apareció en el último momento, con una canción que no sabía hasta qué punto le pertenecía y se adueñó de toda mi noche, aunque ya hubiese amanecido. Sólo ella, yo, dos motos, un balón y una hondonada. La colisión estaba clara pero no esperaba sentirme tan amada. Sus labios buscaron los míos desesperadamente y se perdieron en un cálido beso cargado de añoranza. Supe en ese momento que nos habíamos echado de menos, quizás demasiado. Yo la sentí completamente mía y yo hacía mucho que era totalmente suya. Absolutamente todo desapareció con su sola presencia, quizás con miedo de no poder hacerle sombra o, quizás, porque aquella extensión kilométrica de tierra y pedregal, rodeada de malas hierbas y escaso glamour, era totalmente nuestra y nosotras éramos solamente una.
ET sigue metida en mi cabeza acompañada del mejor video musical que he visto en toda mi vida, su mirada atravesando todo mi ser con ternura y decisión, dispuesta a protegerme de cualquier peligro al que pudiera exponerme. Ella es el mejor escudo que he tenido jamás.
Era como un campo en pleno verano, el amarillo y el azul convergían en mitad de una explosión de luz y vida, no podría decir si se trataba del sol o de sus pupilas, pues quemaba mi piel con una intensidad virulenta.
Si sus manos rozan mi cadera puedo jurar que ningún sentido queda intacto, perdiendo por completo mi voluntad, sucumbiendo a mis más internos deseos. Su piel sería la mejor droga que hubiese probado nunca.

Cada noche mi cabeza baila sobre tu recuerdo
Y antes de dormir pienso
“Ojalá hoy vuelva a soñar con sus ojos”


“Kiss me, infect me with your love and fill me with your poison.
Take me, wanna be a victim ready for abduction.
Girl, you’re an alien, you’re touch so foreign. It’s supernatural.

ExtraTerrestial”


Goat

domingo, 3 de julio de 2016

El retrato de tu nombre.

Debo decir que tus zapatillas pegan poco con tu estilo y por ello me gustan, me transmiten que no eres una chica de patrones establecidos.
Tus gafas de sol, por el contrario, no me gustan nada, no por una cuestión estética, no me malinterpretes por favor, pero me impiden ver tus ojos, su color y su forma perfectamente delineada. 
Envidio la comida que se posa en tus labios para después adentrarse en tu boca y formar parte de ti (ojalá yo pudiera)
Siempre llegas y te vas de la misma manera, con un cigarro entre los dedos y tu largo y oscuro cabello recogido en una coleta con tantas ondas como el mar en plena tempestad. Te propongo un trato, sujeta mi mano en lugar de esa nociva droga y permíteme deslizar la yema de mis dedos por tus olas castañas al menos una vez.

Tus brazos, fuertes, femeninos y tatuados con una tinta que me gustaría poder rozar cada día, incluso me conformo con mirarla de lejos, furtivamente, como estaría haciendo en este mismo momento si si esa sudadera negra no los tapase. Pero no me molesta, te sienta realmente bien. Ese color favorece a tus uñas que terminan de culminar la obra maestra que son tus manos. De ellas me gusta hasta la firmeza y delicadeza con la que sujetas tu teléfono. Ójala yo estuviese entre tus conversaciones recientes. 
Tus piernas, al igual que tu torso, son increíbles. Todo tu ser parece serlo. 
Te mueves educada y respetuosamente, no prestas atención a nada que no sea a las letras que en su origen Asa Larsson escribió. A riesgo de repetirme, adoro como cae tu pelo alborotado por tu cara como una cascada.
Tu sonrisa es la escultura más bonita, digna de decorar cualquier rincón del Vaticano, de alumbrar una feria de Sevilla o de alegrar yunas entrañas tan vacías como las mías.

Poco más me queda ya por decirte.

Desearía poder comenzar sabiendo tu nombre para después conocer tu historia y aprenderme uno a uno tus lunares.


"Kinda weird"

Goat.